miércoles, mayo 23, 2012

Día de mudanza


A veces recuerdo que tengo que hacer cosas de las cuales no tengo nada de ganas y me deprimo. Pero después me doy cuenta que "falta mucho" y me olvido del tema. Otras veces me acuerdo que un día me voy a morir, que mis seres queridos se van a morir y me paralizo ¿Cómo puedo seguir viviendo sabiendo que esas horribles cosas van a pasar? La respuesta es simple: porque "falta mucho". Pero el tiempo pasa. Hago la prueba y miro un reloj. No puedo ver cómo pasan los años, ni los días, ni siquiera las horas. Pero si veo cómo pasan los segundos. Y me horrorizo. Quisiera detenerlos. Con mis manos, con la mente o con un poderoso invento pero es imposible. Veo esa aguja avanzando, el 0 que se transforma en 1, en 2, en 3 y así hasta volver a ser 0 y no lo puedo creer ¿Qué mierda es esto? ¿De dónde salió algo tan perverso?
Hoy es día de mudanza. Una de esas cosas que "faltaba mucho" para que se hiciera presente pero acá está. ¿Para qué habremos acumulado tanta mierda? Primero que nada, tenemos que meter todo en cajas y bolsas. Por rubros, por así decirlo. Todas esas porquerías que están distribuídas por cada rincón del departamento tienen que reducirse a un montón de cajas con rótulos. Abrimos cada cajón. Algunos de ellos no se abrían desde el día que nos mudamos acá. Facturas del celular, cables de vaya a saber qué aparato de mierda, cosas de "oficina", papeles inservibles. Parecen brotar de la nada. Habrá que destinar algunas bolsas para basura también. Ropa que ya ni siquiera me anda. A las bolsas también. Mucha cinta de embalar por todos lados. Tendríamos que haber revisado todo esto a medida que lo ibamos acumulando. Ahora es tarde. Es un quilombo. Guardemos todo, tiremos algunas cosas y terminemos con esto. Hay tierra, pelusas y telas de araña. Cada habitación es un universo de productos de plástico, metal, vidrio, con sus códigos de barras, algunos rotos, otros sin abrir, muchos de ellos inútiles, olvidados, sepultados al fondo de un montón de otros productos. Todos van a parar a sus correspondientes cajas. Y dentro de esas habitaciones hay muebles que albergan otros universos. Hay que meterse ahí también, diseccionar todo. Nuestro espacio se vuelve un caos total, lleno de cosas en el suelo. Revolviendo, encuentro algunas cosas curiosas. Diarios de hace un par de años con noticias alarmantes que hoy no le importan a nadie. Entradas de cine. Facturas de cosas que alguna vez compré. Anotaciones en papeles amarillentos. Me traen recuerdos de épocas concretas. De todas maneras no hay tiempo de recordar. Hay que seguir guardando estas mierdas. El sol baja cada vez más. Lo último que queda de su luz opaca y amarilla entra por la ventana. Qué tarea más ingrata. Sin embargo, estamos cerca de terminar. Donde antes vivían personas ahora hay un montón de cajas y bolsas negras amontonadas. Por momentos imagino que me voy a olvidar algún muñequito de mi infancia sobre el piso, cual Rosebud simbólico, pero no. Está todo vacío. En un rato nos vamos. Nos espera la misma tarea ingrata pero a la inversa. Recién varias horas después habremos terminado. Al menos hasta el próximo día de mudanza, pero falta mucho para eso.

3 comentarios:

Andrés F. dijo...

Sigue abierto este blog? Me acordé y pasé por acá... a ver si volvés pibe, era muy bueno lo que escribías (back in 2005).
Salute!

CC dijo...

Muy estimado Andrés! El blog sigue abierto pero no sé si habrá una nueva entrada alguna vez. Estaba pensando en abrir una página nueva en estos días. Por ahora lo que escribo va a parar a Facebook (y bueh). El 2005 nunca morirá. Abrazo!

Anónimo dijo...

para " jack el despotricador " de piquete estudiantil ..vos te tenes que callar porque sos un cagon que te escondes detras de un alias y hablas de gente con nombre y apellido ,, sos un cagon hijo de puta que te escondes detras de las polleras de tu mama ,, hijo de puta ,,, puto. cobarde de mierda .. sabemos que sos badra estafador