miércoles, marzo 23, 2011

Probar carne humana

Cuando era chico, tenía un amigo que aseguraba haber probado carne humana. Según él, era tan deliciosa y adictiva que se moría por probarla de nuevo. Este amigo afirmaba que la había degustado cierta vez en el campo, ahí donde la moral de la ciudad parece no llegar, de la mano de unos primos lejanos. Como se ve, nuestro amigo -al que le decíamos "Chicho" - era bastante rarito y oscuro. No nos caía demasiado bien, era muy inestable y tratábamos de no juntarnos demasiado con él. Lo peor es que Chicho vivía obsesionado con el tema de comer carne humana. No nos quedaba muy claro si hablaba en serio, si era una forma medio extraña de alardear o si realmente quería practicar el canibalismo y arrastrarnos con él. No pasó mucho tiempo hasta que me di cuenta de que lo decía totalmente en serio, en una tarde perturbadora, hermosa, horrible y de ensueño de la que no creo que me olvide nunca. Todavía me parece ver, cuando en el aire flota una precisa combinación de aromas que me traen ese recuerdo, la sangre y las miradas enloquecidas. Creo que era septiembre. Recién salíamos del colegio. A uno de mis amigos se le dio por molestar a Chicho. Le decía "enfermito", "mogólico", "pelotudito" y "hemofílico" (habría creído que era una especie de insulto novedoso). Otros se sumaron. Yo no. Me daba algo de miedo la mirada que iba adoptando Chicho. En un momento se les dio por darle ciertos manotazos en la nuca. Y entonces Chicho estalló. Le dio un poderoso mordisco en un dedo a uno de ellos (no me acuerdo cuál) con ánimo de arrancárselo. Pero parece que no le resultaba tan fácil ya que Chicho mordía y tiraba hacia atrás y nada. El dedo no salía. El otro chico gritaba como loco, lloraba. El resto tratábamos de que Chicho lo soltara. Lo empujábamos, le dábamos patadas, lo agarrábamos del pelo, pero no había manera. Parecía un animal rabioso. Fueron unos segundos interminables y finalmente, Chicho cayó hacia atrás. Había sangre por todos lados, especialmente en su boca. Pero había algo más en su boca. Chicho se levantó rápidamente y se fue corriendo mientras mordisqueaba, saboreaba y enloquecía con el dedo que había logrado arrancar.

9 comentarios:

Petardo Contreras dijo...

Jodidoooo!!
Yo probé carne humana pero de otra manera

Rael dijo...

Perturbador, pero misteriosamente atrayente.

GMMR dijo...

http://wordsythoughts.blogspot.com

La Alejandrita dijo...

Wow!

AMORdiscos dijo...

Da un poco de miedo jaja
Muy buenoo =)

Vanesa dijo...

woww!! mencantoo!

Pekeño Broda dijo...

NO BUENO.. ALMENTOS TERMINA DE CONTAR LA HISTORIA.. CON EL FINAL QUE PUSISTE PARECE FALSA TU HISTORIA..

LEGUE DE CASUALIDAD AKI AL DARLE CLICK AL SIGUIENTE BLOG. JAJ

Desencantada dijo...

Oh, un niño caníbal! cómo no se hizo una peli sobre eso todavía?!!?!?!

Rael dijo...

La Alejandrita: Exacto.
AMORdiscos: Reirse ante el miedo es temerario.
Pekeño Broda: La historia termina ahí.
Desencantada: Patente pendiente.