lunes, marzo 21, 2011

Lazos de amistad

Ya no tengo amigos en esta tierra, mama.
Se me han ido todos por la ambiguedad.
Si me hubieras dicho que era así, mama.
Quizás nunca hubiera empezado a hablar.

Color Humano


A lo largo de mis 27 años y varios meses de existencia he tenido muchos grupos de amigos y los he perdido sistemáticamente a todos. Y no me refiero a perderlos con el paso del tiempo y porque cada uno fue siguiendo su camino y esas pelotudeces. Me refiero a perderlos abruptamente, en cuestión de minutos y generalmente por algún hecho oscuro y traumático. Lo peor es que en todos los casos me unía un fuerte lazo de amistad con esas personas y nada me hacía pensar que se iba a terminar de una manera tan patética. Pero siempre fue así. En todos los casos. Una vez que me di cuenta que el patrón parecía repetirse indefinidamente, decidí quedarme solo. Por supuesto, quedaron un par de amigos y siempre fui conociendo todo tipo de personas en los distintos lugares en los que me tocó estar, pero ya nada volvió a ser igual. Uno se va transformando en un tipo amargado, solitario y desconfiado y prefiere andar solo. Es más fácil. Como ya dije, hay excepciones (un hermano que al mismo tiempo es un poderoso amigo, y alguno que otro, con el que también te une alguna pasión como contar historias). Incluso, aunque uno decidiera conseguir otros amigos (si es que tal cosa existe) dicho objetivo se va volviendo cada vez más difícil con el pasar de los años. Ya no vas al colegio, ya no estudiás nada, ya no hay un lugar honesto para conocerlos. Además, ya no tenés ni 10, ni 15, ni 20 años. Ahora no confiás en nadie y nadie confía en vos. Ya no hay lugar para nuevos fuertes lazos de amistad. Los que quedaron, quedaron, y los que no, se han perdido para siempre. No obstante, hay una cosa que muchos aseguran que es cierta: con el paso del tiempo, una amistad puede volverse más sólida, y aunque ya no haya mucho tiempo para juntarse, conversar y etcétera, también es muy difícil que se corte abruptamente. Eso aseguran muchos. Pero se equivocan. Todo se puede terminar en cuestión de segundos, de la manera más oscura y más traumática o quizás más inútil y más estúpida. Ha vuelto a pasar. No importan los años de solidez, los fuertes lazos o lo que sea. Algunas cosas nunca cambian y nunca dejan de pasar. Me ha vuelto a pasar. Sorpresivamente, como en los viejos tiempos. Dolorosamente, también. O no, no estoy seguro. De lo que sí estoy seguro es que ha vuelto a pasar y eso significa que habrá más oscuridad, más amargura y más soledad. Pero también será más fácil.

4 comentarios:

Marina Lucía. dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con vos. El lazo puede aparentar ser lo más solido que exista pero lamentablemente puede desvanecerse con tan poco y en tan corto tiempo.
Una dolorosa lastima.

Rael dijo...

Si, una dolorosa lástima, y lo peor es que en el 99% de los casos, no hay vuelta atrás. Saludos, Marina Lucía.

Bella dijo...

Me ha pasado y te sorprenderías si te contara con quiénes!! :O

Pero también hay algunos que todavía persisten... la esperanza nunca se pierde, dicen.

Lo bueno es que tanto vos como yo seguimos por acá, eso es algo, no?

Rael dijo...

Ese algo es mucho, amiga