jueves, marzo 20, 2008

Defensores de causas justas

Algunos los llaman "zurditos", otros "progres", otros... bueno, no sé. Se trata de esa banda de pelotudos ignorantes (no todos) que se llenan la boca hablando de la dictadura y los derechos humanos pero que a su vez admiran al comunismo, un sistema de mierda que mató 100 millones de personas. Manada de boludos que se creen superiores (no todos), mejores seres humanos, defensores de causas justas y de los oprimidos del mundo pero que se masturban pensando en Fidel Castro (un dictador como cualquier otro: mentiroso, manipulador, asesino, amante del poder, traidor) y el Che Guevara, un asesino y torturador… ah, pero claro, él solo mataba “malos” (igual que Rambo), por ejemplo, pobres campesinos que no estaban de acuerdo con sus ideas. La mentalidad de estos payasos (no todos) es tan cerrada que hasta llegan a justificar atrocidades porque son por “una buena causa” (lo mismo podrían decir los militares de la dictadura a quienes ellos tanto odian). Su estupidez es tan grande que creen que el mundo se divide en dos (algo así como “buenos” contra “malos”). De esta manera, EE.UU sería el mal y los terroristas árabes que ponen bombas serían los buenos (porque, según los zurditos, los árabes son más pobres que los yanquis, por lo tanto pueden poner bombas ya que pelean por sus derechos).

Los izquierdosos de hoy aman mezclar lo que venga. La idea es ponerse del lado de todas las causas buena onda que existan: derechos de la mujer, derechos de los homosexuales, Palestina, ecología (?), Irán, Chávez, etc. La contradicción de estos tipos es tan grande que no les importa si en Irán la homosexualidad es un delito que se paga con la muerte o si en Cuba durante mucho tiempo se perseguía a los homosexuales. Qué importa si Chávez tiene claras actitudes de dictador, si intentó hacer un golpe de estado o si anda comprando armas por todos lados. Mientras después ande puteando a Bush, todo bien. Los zurditos pueden mezclar todo por más ridículo que parezca. Y más vale que no le hagas notar sus errores. Ellos son perfectos. Si acaso se te ocurre señalarles algo que para vos está mal… ¡cagaste! Ahora sos un fascista (su insulto preferido).¿Acaso no estaban en contra de la discriminación? Porque a los progres no les importa llegar a un consenso. No quieren hablar y buscar un entendimiento. Dejando de lado a los boludos que se hacen los de izquierda solo para levantarse minas, los zurditos de verdad no son democráticos. Solo usan la democracia para imponer sus ideas y lo que para ellos es correcto. El comunismo no es democrático. No quiere la libertad, odia al ser humano. Quiere una sociedad parecida a un hormiguero. No es nada nuevo que el nazismo y el fascismo nacieron como movimientos sociales que buscaban justicia.

En fin, la izquierda no es ni buena ni mala, lo mismo pasa con la derecha. En realidad, no sé si siguen existiendo. En realidad creo que solo es una lucha de poderes inventada por los gobiernos para distraer a los boludos (divide y vencerás). Yo creo que en el mundo hay gente honesta que busca hacer lo bueno (aún con todos sus errores) y gente de mierda que apenas se levanta piensa en qué nuevas cagadas mandarse. De todas maneras, el mundo tiene tantos matices que una buena persona puede ser capaz de lo peor, así como alguien que solo hizo cagadas toda su vida, puede ser capaz del mejor gesto. No es necesario declararse de una ideología para ser “bueno” o “malo”. Eso es una pelotudez. Y si te vas a declarar de izquierda más vale que hagas el esfuerzo de diferenciarte de los “zurditos”, porque podrán decir que tienen buenas intenciones y quizás hagan algunas cosas bien, pero lo que más se ve son todas sus contradicciones, su discriminación contra los que no piensan como ellos, su admiración por asesinos y por sistemas asesinos, persecución religiosa, etc.

Yo antes simpatizaba con la izquierda. Ahora que descubrí lo que en verdad es, no. Ahora izquierda y derecha me dan lo mismo. Me chupan la pija las ideologías. Vamos a los hechos. El político que haga las cosas bien, que siga, el que no, que se vaya a la mierda, sin importar a qué ideología responda. Yo tomaré lo mejor de cada cosa. Me parece bien que el Estado intervenga siempre en determinadas cosas y también me parece bien que haya competencia y libre mercado. Yo sigo con lo mío, haciendo las cosas que me gustan, tratando de sobrevivir mientras el mundo se va a la mierda. Solo pido que no me rompan las pelotas. Y después… que cada uno haga lo que quiera.

¡El Apocalipsis está cerca!