miércoles, enero 02, 2008

Advertencia sobre los días malos que vendrán

Siempre llega un momento en el que la vida del hombre se va arruinando cada vez más y ya no vuelve a recuperarse. No me refiero únicamente a lo físico, porque es sabido que en cuanto nacemos empezamos a morir, sino que me refiero específicamente a las otras cosas: las relaciones humanas, el trabajo, los deseos, la esperanza, esas cosas.

Esto que escribo es para advertirles. Guarden mis palabras porque todas se cumplirán en sus vidas, si es que no se están cumpliendo ahora mismo.

Vendrán días de mierda en los que ustedes se esforzarán por mantenerse de pie, por conservar la calma y la esperanza de que todo irá mejorando, pero quienes los rodean harán causa común contra ustedes y dedicarán su tiempo en destruirlos. Lenta y minuciosamente irán devorándolos, matando cada señal de buenas perspectivas en ustedes. Los juzgarán, rechazarán y exigirán cosas insólitas de todos ustedes. Prepárense porque será un golpe terrible y devastador. Las personas a las que más aman los acusarán de haber cambiado y de haberse convertido en malas personas. Ustedes jurarán que no es así, pero desconcertados por esas palabras se esforzarán por tratarlos bien y por volver a ser buenas personas. Pretenderán ser atentos y buscarán por todos los medios un equilibrio. Pero su esfuerzo será en vano, las cosas no mejorarán y seguirán recibiendo ataques. El miedo con el que crecieron desde chicos se irá cumpliendo día a día sin que puedan hacer nada: el miedo a quedarse solo.

Así es, las personas a las que más aman los irán dejando solos argumentando que ustedes fueron los primeros en hacerlo. Es muy duro, es prácticamente insoportable. Ustedes gastarán hasta la última gota de fuerza en evitar que todo empeore e incluso dejarán la salud en ello pero será totalmente inútil. La mayoría de los días cerrarán los ojos ante esa realidad y se dirán “no es posible, seguramente esto no está pasando” pero créanlo, será puramente real y todo se irá arruinando cada vez más y no volverá a recuperarse. De repente verán que quienes los acusan de haber cambiado son precisamente los que más han cambiado. El desconcierto ante ese cambio será terrible. La salud mental de ustedes también se verá afectada y ya no sabrán ni qué hacer ni qué creer. Buscarán refugio en varias cosas y tal vez lo encuentren en Dios pero aún así todo irá de mal en peor y la angustia comenzará a devorarlos hasta el final. Vivirán cosas horribles que jamás pensaron que vivirían y llorarán todo el tiempo por más que no quieran. Los obligarán a tomar insólitas decisiones, los avasallarán, consumirán sus fuerzas y no querrán llegar a ningún entendimiento. Lo peor será que ustedes seguirán amando a esas personas y seguirán sintiendo y sabiendo que serían capaces de dar la vida por ellos. Pero ellos ya no verán eso. Ya no creerán una palabra de ustedes. Entonces morirá toda esperanza. Llegará la tan temida soledad. Se acabarán las fuerzas por completo. Y la incredulidad de “esto no está pasando” ya no estará porque en ese momento se acordarán de que ya se los había advertido. Será el infierno.