jueves, octubre 18, 2007

miércoles, octubre 03, 2007

El nuevo deporte que hace furor entre los progres

Hay una moda que se ha propagado por todos lados: encontrar supuestos mensajes “fascistas” en cualquier obra que ande por ahí. Películas, novelas modernas y clásicas, obras de teatro, música y todo lo que venga. Nada se salva de la lupa “progre”. Incluso se ha convertido en un deporte: “el que encuentra más mensajes subliminales fascistas gana”. Este deporte es muy popular entre los supuestamente “cultos”. Más que nada, se practica en los círculos universitarios por estudiantes de carreras humanistas. Es curioso que por lo general estos estudiantes sean mantenidos por sus padres los cuales también pagan todos sus vicios de fin de semana. Pero bueno, la práctica de este deporte los ayuda a estar tranquilos con sus conciencias y de paso a quedar bien unos con otros y así mantener su supuesto “estatus social”.

Tal como en siglos pasados cualquier excusa servía para acusar a cualquier persona de herejía o de practicar la brujería, y hace unos años atrás “la caza de brujas” se centraba sobre cualquiera que pareciera tener “ideas subversivas” (en occidente esas ideas eran comunistas y en el este, eran ideas capitalistas o “burguesas”), actualmente los defensores de la moral y buenas costumbres progres realizan la caza de brujas de ideas fascistas (en el 99% de los casos, esas “ideas fascistas” son solo producto de la imaginación de estos moralistas)

Aquí van unos cuantos ejemplos de las próximas obras que serán analizadas por la “moralina progresista” (aclaración para los despistados: se trata de un PUTO SARCASMO, no son verdaderas ideas mías)


Volver al Futuro (Robert Zemeckis)

La primera película de la famosa trilogía tiene casi al comienzo mismo del film un mensaje claramente racista contra el pueblo árabe. Concretamente se encuentra en la escena del estacionamiento, cuando el Doctor Brown le enseña a Marty la máquina del tiempo. Allí hacen su aparición “los libios”, los cuales son presentados como seres violentos e irracionales que solo piensan en matar. El hecho de que se los llame “los libios” es totalmente despectivo (casi como decir “los perros”). También podemos encontrar un mensaje pro imperialista, ya que “los libios” quieren matar al Doctor Brown porque no cumplió con su parte del trato, el cual consistía en fabricar una bomba a cambio de la provisión de plutonio. El hecho de que el Doctor Brown los engañe viene a ser una clara exaltación de la opresión americana al pueblo árabe.


Moby Dick (Herman Melville)

En esta clásica novela encontramos una de las manifestaciones racistas más notorias que se hayan dado en la literatura. El hecho de que la ballena del título sea descripta por su autor como un ser fantástico, todopoderoso e invencible y que además ¡oh, casualidad! sea de color blanco está dando evidentes muestras de que se trata de una obra que pretende exaltar la supremacía de la raza blanca.


El Álbum Blanco (The Beatles)

¿Por qué no “el Álbum Negro”? o aunque más no sea “el álbum gris” o “el álbum color esmeralda”. No, los Beatles decidieron que su disco sería completamente blanco, sin más ni menos. Toda una declaración de principios ¿no? Casi como decir “no me hace falta agregar nada más, creo que quedó bien claro mi mensaje”. Por supuesto que quedó claro, señores Beatles. Su música no acepta nada de asiáticos, ni negros, ni latinos ni nadie más que los blancos. Clarísimo. Desde aquí proponemos llamarlo “El Álbum Racista”.


El Chavo del 8

El clásico de la TV que hizo reír a chicos y grandes durante décadas encierra toda una ideología fascista que afortunadamente hoy podemos descubrir para advertir a las nuevas generaciones (qué ciegos hemos sido, realmente)
En primer lugar tenemos al personaje de Don Ramón, un hombre de escasos recursos que insólitamente es presentado como un vago que no quiere trabajar y que siempre se las arregla para seguir viviendo en la vecindad sin pagar el alquiler (“la renta”). Evidentemente, el guionista de este programa pretende que creamos que todas las personas de escasos recursos son perezosas y estafadoras, y que al fin y al cabo, son pobres porque quieren. Esto queda evidenciado también cuando se contrasta a Don Ramón con el personaje de El Señor Barriga (el capitalista dueño de la vecindad). El Señor Barriga es presentado como una persona amable, comprensiva, generosa y de buen corazón. Obviamente el guionista quiere mostrar que los ricos capitalistas que visten traje y corbata y usan maletín son mejores seres humanos que los pobres como Don Ramón.
El Chavo del 8 también abunda en mensajes machistas. Alí tenemos por ejemplo a la Chilindrina, la hija de Don Ramón, la cual es presentada como una manipuladora que siempre trata de sacar provecho de la inocencia de sus amigos varones (el Chavo y Quico). Queda muy en evidencia que el programa pretende lavar los cerebros de los niños vendiendo la idea de que las mujeres son egoístas, manipuladoras, peligrosas y explotadoras.

ALF

La popular serie de los ’80 encierra un mensaje discriminatorio contra los inmigrantes.
El programa está protagonizado por los Tanner, una familia tipo norteamericana (todos rubios y
blanquitos) que reciben la inesperada visita de Gordon Shummway, un extraterrestre sobreviviente de una tragedia que ha destruido su planeta. Como los Tanner son buenitos y conscientes de que, como buenos norteamericanos, deben ayudar a los desafortunados, permiten que Gordon se quede a vivir con ellos. Sin embargo, desde el comienzo se dedican a discriminarlo y a hacerlo sentirse inferior.
Por ejemplo, en lugar de llamarlo por su nombre (Gordon) lo llaman simplemente “ALF” (siglas en inglés de “forma de vida extraterrestre”). Así es como los yanquis discriminan a los inmigrantes: poniéndoles apodos.
Los Tanner también se escandalizan por la costumbre cultural de Alf de comer gatos (como si las hamburguesas que comen ellos crecieran en los árboles)
Además, Alf es presentado como un huésped indeseable, vago, vividor, glotón y vicioso, pero eso sí, muy gracioso. El fiel retrato de cómo ven los yanquis a los inmigrantes.


En sucesivas entregas seguiremos descubriendo mensajes fascistas e imperialistas para proteger la moral y las buenas costumbres progres. ¿Un adelanto? Denunciaremos las verdaderas intenciones del juego de mesa Estanciero, el cual pretende mostrar que la compra indiscriminada de tierras, la competencia feroz ultra capitalista-liberal y la usurpación de tierras habitadas por aborígenes pueden ser actos “divertidos”. También explicaremos cómo el dibujo animado Las Tortugas Ninja discrimina a las tortugas mostrándolas como seres violentos.

¡Hasta la victoria conspiranoica siempre!