martes, octubre 10, 2006

Sin ninguna intención de dar soluciones...

Yo hablo con la gente de más o menos mi edad y hay una frase que se repite bastante seguido: “no sé qué quiero hacer con mi vida”. Ya sabemos qué exige de nosotros la Sociedad Moderna, Responsable y Establecida: que estudiemos, o trabajemos, o las dos cosas. Solamente se acepta una tercera alternativa, y únicamente es para las mujeres: si no trabajan ni estudian entonces se tienen que casar y dedicarse a limpiar y a cuidar a los hijos. Bueno, decía que hablando con la gente de más o menos mi edad veo que si están estudiando, la carrera que eligieron no los convence, o tal vez sí pero no pueden dejar de pensar que no saben bien lo que quieren ni lo que van a hacer “de cara al futuro” (asco de frase hecha). O pueden haber dejado los estudios y estar metidos en un trabajo que no les dice nada, y quieren otra cosa pero no saben bien qué. O pueden tener más o menos resuelto “el rumbo que le van a dar a sus vidas” pero aún así sienten una profunda insatisfacción que a veces tratan de ocultar, o de minimizar, o de distraer, pero que a veces la aceptan y terminan diciendo “no sé qué quiero hacer”. Y yo también me incluyo. Yo también, a pesar de saber (o creer saber) más o menos lo que quiero y por dónde ir, en realidad estoy a la deriva. A pesar del trabajo que tengo (que es algo que me gusta… aunque a veces todo lo contrario) y de los proyectos que estoy haciendo y los que todavía esperan y blablabla, a veces llega un momento en el que me doy cuenta que no, que no sé bien lo que quiero, que el dedicarme de lleno a algo me hace pensar que puedo haber elegido algo que no me conviene, y que ese tiempo y esfuerzo los podría estar dedicando a otra cosa más “productiva”. Pero bueno, también está eso de “hacer lo que te gusta”, lo cual me parece muy acertado. Qué importa si es más “productivo” o menos “productivo”. Mientras te guste, adelante. Ahí tenés una pauta de lo que podés hacer en tu vida: lo que te gusta. Pero qué pasa. A mi me gustan varias cosas, muchas cosas. Desde chiquito que me gustan y que hago varias cosas. Entonces así es más difícil decidirse, y hacer todo junto no es algo demasiado bueno porque te consume mucho el cerebro y terminás no haciendo nada. Y además, el hecho de que me gusten varia cosas y de que me considere “capaz” de hacerlas (eso de capaz es subjetivo) también es contraproducente porque de esa manera no tengo algo que me guste por encima del resto. Todas me gustan más o menos por igual pero ninguna de ellas es mi “pasión”. Ninguna de ellas me motiva lo suficiente como para dedicarme de lleno y que sea eso lo que “decida hacer con mi vida”. Y cuando me entusiasmo con alguna de esas cosas y comienzo a hacer y a planear y a crear y eso, pasa el tiempo y el entusiasmo se va disipando hasta que no queda nada y finalmente lo abandono. Y ese entusiasmo se disipa por varias razones: porque el trabajo no da frutos (inmediatos), porque me canso, porque empiezo a pensar que no es tan buena idea, porque simplemente “le pierdo el gusto”, porque pienso (otra vez) que hay cosas más productivas (productivo= plata), porque me desanimo por los obstáculos, porque pienso que no voy a ser capaz de lograrlo, porque ya no me interesa, porque soy un pelotudo, etc. Entonces me bloqueo y no hago nada y voy a lo “seguro”. El trabajo que ya tengo, las cosas ya establecidas, lo que el mundo dice que hay que hacer. Pero no duro mucho en ese estado y ya quiero volver a ocuparme de lo que me gusta. Pero no es tan fácil. Porque sí, eso de “estudiá algo que en el futuro te pueda dar plata y te permita irte de vacaciones a Europa”, “trabajá cada vez más para tener más ingresos” es una mierda y para colmo, un pensamiento “de viejas” que en algunos círculos ya está pasado de moda. “Hacé lo que te gusta” es la frase de moda. Y estoy totalmente de acuerdo pero es solo una moda. Porque te ponés a hablar con la gente de mi edad y sí, todos coincidimos en que “hay que hacer lo que te gusta” pero ¿cuántos lo ponemos realmente en práctica? Inconscientemente vamos por la vida pensando que “hacer lo que te gusta” es una linda frase pero utópica, que no nos lleva a nada “seguro”, que es mejor hacer cosas más “productivas”. Entonces nos puede gustar, qué se yo, dibujar, por ejemplo. Pero “dibujando te vas a morir de hambre”, “en este país no hay lugar para eso”, “es muy difícil”, “blablabla”, y vamos a lo seguro y productivo, que puede ser, por ejemplo, un call center. O capaz que empezás a trabajar en un estudio de diseño, pero te ponen a dibujar logotipos para inmobiliarias, y de dibujar lo que realmente te gusta, no, ni hablar.
Entonces no te queda otra que conformarte.
Porque al fin y al cabo parece que las viejas tenían razón: es la plata y nada más que la plata lo que realmente importa (“la comida y los impuestos se pagan con plata”)
Y admirás y quizás hasta envidiás a los que tienen la suerte de verdaderamente trabajar en lo que les gusta y te gustaría estar en un lugar similar al de ellos y se te mete en la cabeza conseguirlo pero la cosa se va poniendo difícil y muchas veces pensás que “estás boludeando”. Que el trabajo de verdad es el que da plata de verdad todos los meses y no el que persigue un sueño.
Entonces lo dejás de lado y otra vez a conformarse (“quiero lo que hago” que se diferencia bastante del “hago lo que quiero”)
Y eso cuando tenés la suerte de saber lo que querés (aunque no lo tengas). Porque hay muchos que ni siquiera saben lo que quieren. Y son mayoría.
Y la presión de la sociedad.
Y podés hacer lo que te gusta, por supuesto, pero solo con el tiempo que te sobra después de dedicarte a las cosas “productivas” (“las ocupaciones de verdad”)
Y uno mismo que termina siendo su peor enemigo.
Y después vuelve a empezar el círculo.
Y nunca salís de él.
Y...
Bah, me voy a la mierda.

7 comentarios:

Vicente dijo...

No me molesta tanto los demàs ni sus elecciones, como que les dé por criticar las mias. Basta que alguien consiga hacer lo que le gusta y sea feliz para que el 90% de los demas, escalvos de su trabajo, de la mujer que grita y de los bebés llorones, te envidien por no tener que calarte su infierno.
Cada quien escoge... Si yo ya lo hice, por qué les importa a los demas?
"Una sociedad que adora valores errados"
Nietzsche.

arwën dijo...

ehmmm
vos sabes...
hago (en parte) lo que me gusta
se medianamente hacia donde quiero ir
estoy yendo, de hecho
pero
mmmm

a mi se me esta acabando la paciencia
'tendes?
me canse de esperar

vale eso?

(btw, espero mi historieta. copate y hagamos historia!)

SoyPrincesa dijo...

díficil tema, tengo 28 años y cada 2 años cambio de rumbo.
Ahora tengo un rumbo en mente, que me parecería bastante equilibrado, pero ni hablar de plata para estudiar. Así que seguiré trabajando.

Milton! dijo...

Estoy en esa situación tal cual...

De golpe estoy en el segundo año de una carrera que estuve a punto de dejar el año pasado... incluso, por 3 semanas la dejé... y en verano dije "ya fue... el año que viene ni empiezo"... y ahí me agarró eso de jugar a lo seguro, de decir "estás desperdiciando un año de una carrera ya hecha, con todo aprobado... empezá, goma..."

Y ahora la quiero dejar de nuevo... no me motiva, no me dan ganas de hacer los trabajos, de ir y escuchar, de nada...

Si alguno encuentra alguna "solución" avise! =P

Un saludo, muy buen post...

YAYA dijo...

Amigo, eso de que hay que hacer lo que a une le guste es pura sanata. es invérosimil que la mayoría de las personas tengan gustos similares y sus guston ya estén prestablecidos y dirigidos por una carrera de tipo terciario o universitario.

Hay que hacer lo que se haya que hacer, suelo resignarme; lo que a uno le gusta es por lo general otra cosa: Leer, ver tele, hacer el amor, ir a la cancha, caminar en calzoncillos dentro la pieza, escuchar unos discos, ir al cine. Yo soy docente y creame que no lo hago porque me guste, ni si quiera me desagrada, pero la felicidad y la satisfaccion están en otras partes y no en lo que uno hace para sobrevivir en la sociedad de consumo.

Ir a París a sacarse una foto en la Torre Eiffel es tan poco gratificante como laburar todo el año como un condenado para costearse el viaje y la camara digital. No sé, yo tampoco sé, pero estoy seguro de que la felicidad no tiene que ver con el laburo de uno, sino con otras cosas, más linderas del pensamiento, la pasión y la alegría que no de inflar la billetera.

Me fui a la mierda con este comment, el próximo lo hago más corto.

Anónimo dijo...

EL LABURO ES SOLO UN MEDIO PARA LLEGAR AL PLACER QUE BUSCAMOS (sea este cual sea)
QUIZAS PUEDAS LABURAR EN ALGO QUE TE GUSTE, MEJOR AHI
PERO SI NO, CONSIGUE EL DINERO QUE TE PERMITA SOBREVIVIR Y DESPUES VIVIR

un sereno en busca de trabajo diurno

GER! dijo...

Yo pensaba que era el único que estaba en ese mismo maldito circulo vicioso (me gusta todo, no sé qué hacer de mi vida, bla, bla). Por lo menos ahora no estoy solo ("Mal de muchos, consuelo de tontos" (o de todos)decía mi abuela).
En fin, haciendo la tesis, todavía no sé qué será de mi vida.
Yo agregaría otra cosita. Si te recibís... si tenés la suerte de pegar un laburo, lo más probable es que no hagas lo que te gusta, o el espacio que te quede sea muy chico. Habrá que jugarsela. No dejo moraleja porque todas suenan a frase hecha... y tienen un gusto a plástico que apestan. Muy bueno el blog.