martes, octubre 17, 2006

Reunión de bloggers en Córdoba (sí, es un post "raro")

Este blog nunca ha sido un espacio para recomendar cosas (salvo aquella vez en la que insté a que fueran a ver a Fish). Más bien ha sido un blog en donde se hace apología del suicidio y cuyo objetivo máximo e implícito es el de seducir chicas solitarias. Sin embargo, ahora romperé con la tradición por una buena causa. Resulta que el amigo Jopi anda organizando una cumbre de bloggers (sí, eso dije: “bloggers”), con la premisa “Birras, blogs y cultura”. O sea, se caga en los blogs tecnológicos (aunque él no lo quiere decir). La cumbre es el jueves 19 de octubre a las 21 hs. en Primer Piso (Ituzaingo 741). Eso es en Nueva Córdoba. Parece que va a estar bueno: gente que hablará, gente que hará dibujitos, música, chicas lindas, alcohol, apologías varias y bloggers que finalmente se darán a conocer (?)
Bueno, pasando el limpio (?), la cosa es así:

Birras, blogs y cultura
Día y hora: Jueves 19 a las 21 horas
Lugar: Primer Piso. Ituzaingo 741, Nueva Córdoba

Y por supuesto. Va el que quiere, inviten gente, si tienen un blog que habla de tecnología y no de suicidio, todo bien. Pero a mi no me hagan caso, por cualquier duda mejor diríjanse al blog del organizador supremo. Él los guiará.

Las chicas que vayan al evento pueden diferir de la foto

martes, octubre 10, 2006

Sin ninguna intención de dar soluciones...

Yo hablo con la gente de más o menos mi edad y hay una frase que se repite bastante seguido: “no sé qué quiero hacer con mi vida”. Ya sabemos qué exige de nosotros la Sociedad Moderna, Responsable y Establecida: que estudiemos, o trabajemos, o las dos cosas. Solamente se acepta una tercera alternativa, y únicamente es para las mujeres: si no trabajan ni estudian entonces se tienen que casar y dedicarse a limpiar y a cuidar a los hijos. Bueno, decía que hablando con la gente de más o menos mi edad veo que si están estudiando, la carrera que eligieron no los convence, o tal vez sí pero no pueden dejar de pensar que no saben bien lo que quieren ni lo que van a hacer “de cara al futuro” (asco de frase hecha). O pueden haber dejado los estudios y estar metidos en un trabajo que no les dice nada, y quieren otra cosa pero no saben bien qué. O pueden tener más o menos resuelto “el rumbo que le van a dar a sus vidas” pero aún así sienten una profunda insatisfacción que a veces tratan de ocultar, o de minimizar, o de distraer, pero que a veces la aceptan y terminan diciendo “no sé qué quiero hacer”. Y yo también me incluyo. Yo también, a pesar de saber (o creer saber) más o menos lo que quiero y por dónde ir, en realidad estoy a la deriva. A pesar del trabajo que tengo (que es algo que me gusta… aunque a veces todo lo contrario) y de los proyectos que estoy haciendo y los que todavía esperan y blablabla, a veces llega un momento en el que me doy cuenta que no, que no sé bien lo que quiero, que el dedicarme de lleno a algo me hace pensar que puedo haber elegido algo que no me conviene, y que ese tiempo y esfuerzo los podría estar dedicando a otra cosa más “productiva”. Pero bueno, también está eso de “hacer lo que te gusta”, lo cual me parece muy acertado. Qué importa si es más “productivo” o menos “productivo”. Mientras te guste, adelante. Ahí tenés una pauta de lo que podés hacer en tu vida: lo que te gusta. Pero qué pasa. A mi me gustan varias cosas, muchas cosas. Desde chiquito que me gustan y que hago varias cosas. Entonces así es más difícil decidirse, y hacer todo junto no es algo demasiado bueno porque te consume mucho el cerebro y terminás no haciendo nada. Y además, el hecho de que me gusten varia cosas y de que me considere “capaz” de hacerlas (eso de capaz es subjetivo) también es contraproducente porque de esa manera no tengo algo que me guste por encima del resto. Todas me gustan más o menos por igual pero ninguna de ellas es mi “pasión”. Ninguna de ellas me motiva lo suficiente como para dedicarme de lleno y que sea eso lo que “decida hacer con mi vida”. Y cuando me entusiasmo con alguna de esas cosas y comienzo a hacer y a planear y a crear y eso, pasa el tiempo y el entusiasmo se va disipando hasta que no queda nada y finalmente lo abandono. Y ese entusiasmo se disipa por varias razones: porque el trabajo no da frutos (inmediatos), porque me canso, porque empiezo a pensar que no es tan buena idea, porque simplemente “le pierdo el gusto”, porque pienso (otra vez) que hay cosas más productivas (productivo= plata), porque me desanimo por los obstáculos, porque pienso que no voy a ser capaz de lograrlo, porque ya no me interesa, porque soy un pelotudo, etc. Entonces me bloqueo y no hago nada y voy a lo “seguro”. El trabajo que ya tengo, las cosas ya establecidas, lo que el mundo dice que hay que hacer. Pero no duro mucho en ese estado y ya quiero volver a ocuparme de lo que me gusta. Pero no es tan fácil. Porque sí, eso de “estudiá algo que en el futuro te pueda dar plata y te permita irte de vacaciones a Europa”, “trabajá cada vez más para tener más ingresos” es una mierda y para colmo, un pensamiento “de viejas” que en algunos círculos ya está pasado de moda. “Hacé lo que te gusta” es la frase de moda. Y estoy totalmente de acuerdo pero es solo una moda. Porque te ponés a hablar con la gente de mi edad y sí, todos coincidimos en que “hay que hacer lo que te gusta” pero ¿cuántos lo ponemos realmente en práctica? Inconscientemente vamos por la vida pensando que “hacer lo que te gusta” es una linda frase pero utópica, que no nos lleva a nada “seguro”, que es mejor hacer cosas más “productivas”. Entonces nos puede gustar, qué se yo, dibujar, por ejemplo. Pero “dibujando te vas a morir de hambre”, “en este país no hay lugar para eso”, “es muy difícil”, “blablabla”, y vamos a lo seguro y productivo, que puede ser, por ejemplo, un call center. O capaz que empezás a trabajar en un estudio de diseño, pero te ponen a dibujar logotipos para inmobiliarias, y de dibujar lo que realmente te gusta, no, ni hablar.
Entonces no te queda otra que conformarte.
Porque al fin y al cabo parece que las viejas tenían razón: es la plata y nada más que la plata lo que realmente importa (“la comida y los impuestos se pagan con plata”)
Y admirás y quizás hasta envidiás a los que tienen la suerte de verdaderamente trabajar en lo que les gusta y te gustaría estar en un lugar similar al de ellos y se te mete en la cabeza conseguirlo pero la cosa se va poniendo difícil y muchas veces pensás que “estás boludeando”. Que el trabajo de verdad es el que da plata de verdad todos los meses y no el que persigue un sueño.
Entonces lo dejás de lado y otra vez a conformarse (“quiero lo que hago” que se diferencia bastante del “hago lo que quiero”)
Y eso cuando tenés la suerte de saber lo que querés (aunque no lo tengas). Porque hay muchos que ni siquiera saben lo que quieren. Y son mayoría.
Y la presión de la sociedad.
Y podés hacer lo que te gusta, por supuesto, pero solo con el tiempo que te sobra después de dedicarte a las cosas “productivas” (“las ocupaciones de verdad”)
Y uno mismo que termina siendo su peor enemigo.
Y después vuelve a empezar el círculo.
Y nunca salís de él.
Y...
Bah, me voy a la mierda.

domingo, octubre 08, 2006

Dios

El otro día fui a parar a un blog en donde había una entrada sobre “las mayores falsedades de la humanidad”. El autor pretendía darle a su escrito una esencia claramente “científica” y enumeraba entre las falsedades cosas como “negar el Holocausto” y “negar los alunizajes”. Cierto es que negar esos hechos es equivocado ya que hay docenas de pruebas que los demuestran. Hasta ahí íbamos bien pero el tipo colocaba como falsedad número uno al hecho de “afirmar que Dios existe”. Y se basaba únicamente en que “no hay pruebas que demuestren su existencia”. Bueno, francamente no sé ni por dónde empezar después de leer una cosa como esta. Cierto, no hay pruebas suficientes que demuestren que Dios existe pero… tampoco hay pruebas que demuestren que NO existe. Entonces nadie que se precie de ser “inteligente” puede venir y afirmar tan libremente que “Dios no existe”. “A Dios no lo veo y entonces no existe” dicen. ¿Y cómo saben que no lo ven? A lo mejor vive adentro de la luna, a lo mejor es un árbol, ¡a lo mejor es invisible! ¿Cuántas cosas hay que no vemos y que sin embargo no ponemos en duda su existencia? (sin ir más lejos, los átomos). Yo creo en la existencia de Dios, también creo en Jesucristo, pero entiendo totalmente a la gente que dice no creer o que cree en otras cosas. Es una cuestión básicamente de fe. Tampoco se trata de creer en todo lo que nos digan, por supuesto. Pero mientras la existencia de Dios no pueda ser comprobada ni refutada, todos tienen el derecho absolutamente justificado de creer lo que quieran y de no creer en lo que no quieran. No es algo que se pueda probar totalmente. Sí, cada uno tiene su propia teoría, pero es eso, solo “teorías” que no se pueden demostrar por completo (por eso a la gravedad se le llama “ley de la gravedad” y no “teoría”), por más que los científicos y pseudos científicos obtusos pretendan hacerlo. La prueba que me sirve a mi para convencerme de la existencia de Dios es el universo. Yo miro el cielo, las nubes, el agua, la lluvia, los animales, las plantas, las personas que hablan, piensan, ríen y sienten y no puedo creer que todo eso se haya hecho solo. Sí, está la teoría esa que dice que todo es producto del azar... y bueno, no deja de ser otra teoría, el que quiera creer eso está en todo su derecho. Pero qué puedo decir, pienso que se necesita más fe ciega para creer que algo tan complejo como el universo se hizo solo que creer que lo hizo algún Dios. Yo no necesito probar que Dios existe. No me interesa convencer a nadie de su existencia. Este no es un texto sobre religión. A mi me basta con creer y chau. Si alguien me diera las pruebas suficientes y absolutas de que no existe seguramente dejaría de creer, pero eso todavía no ha pasado y dudo que alguna vez pase. Si quiere hacerlo, Dios mismo puede probar que existe, yo no necesito andar defendiéndolo. Pero no puedo dejar de indignarme al ver cuando aparecen todos estos progres fascistas negando la existencia de Dios como si fuera un hecho científicamente probado y afirmando ¡adivinen qué! ¡claro! que la evolución también es un hecho probado. “Negar el evolucionismo” era otra de las supuestas falsedades que este tipo incluía en su listado. Y otra vez caemos en lo mismo: no hay pruebas suficientes. Yo puedo tener la certeza total de que la evolución de las especies hizo que la vida en la tierra sea lo que es hoy, puedo estar absolutamente seguro, pero si no tengo pruebas científicas que despejen todas las dudas, no puedo andar afirmándolo científicamente. Pero eso es lo que hacen los fascistas progres (los mismos que tildan de “Adolfito” a alguien que dice que las negras no lo atraen sexualmente). Se burlan de los que creen en un Dios (y puede ser cualquier Dios de cualquier religión, pero ellos siempre se burlan del Dios cristiano ¿por qué será?) y para negar su existencia recurren a la ciencia. La misma ciencia que todavía no pudo probar que no hay tal Dios y que el evolucionismo es un hecho. Incluso hay muchísimos científicos que afirman que la teoría de la evolución es falsa y dan sus propias conclusiones científicas (como acá).
El evolucionismo está lleno de información. Un artículo “serio” sobre el tema da muchísimos datos. Pero son suposiciones. No hay pruebas. No es algo que se pueda comprobar. Está la duda. Y estando la duda cada uno es dueño de creer una cosa y la otra. Pero lo peor de todo es que la evolución se enseña en las escuelas como si fuera la gran verdad. Se la enseña como un auténtico dogma que no acepta discusión. Pueden enseñarlo, claro que sí, pero explíquenles a los chicos TODA la verdad. Digan que no hay pruebas suficientes, que los mismos científicos no se ponen de acuerdo, que hay muchas dudas y contradicciones. NO MIENTAN. Eso no es ciencia. Es un dogma. Un tipo de fundamentalismo. Una nueva forma de religión. La ciencia es la que cura las enfermedades, la que nos permite comunicarnos con gente que está del otro lado del mar, la que nos hace viajar de una punta del mundo a la otra en cuestión de horas, la que mejora nuestra calidad de vida.
¿Y saben qué? A estos progres fascistas les importa muy poco la ciencia. Han recurrido a ella para crearse un aura cool. ¡Para levantarse minas! Para que los estudiantes de filosofía los admiren. Solo para eso.
Porque creer en un Dios no es cool. ¿Cómo va a ser cool si un hijo de puta como Bush bombardea Irak en nombre de Dios? (aunque todos sabemos que es en nombre del Petróleo) ¿Cómo va a ser cool si a cada rato aparece la noticia de un nuevo caso de curas pedofilos? ¿Y la sanguinaria Inquisición? ¿Y los pastores evangélicos que estafan a la gente? (no entiendo qué tiene que ver todo eso con negar la existencia de Dios pero de eso se agarran varios) Y sin embargo nadie dice nada de la cantidad de creyentes asesinados por los regímenes ateos (Unión Soviética, China, Cuba) Y tantas otras personas asesinadas por sus creencias a lo largo de la historia.
Que quede bien claro. Esta no ha sido una entrada que haya tenido como objetivo probar la existencia de Dios. Aquí no se ha reinvindicado a la religión (de hecho, yo no pertenezco a ninguna iglesia, ni a ninguna denominación, ni a nada parecido). No se ha criticado a la ciencia. Ni siquiera he criticado a la teoría de la evolución (además, si alguna vez se demostrara, eso tampoco bastaría para probar que Dios no existe) Tampoco he pretendido convencer a nadie de nada. Yo creo que Dios existe pero sé que es básicamente una cuestión de fe. Pero también sé que creer lo contrario y pensar que el universo nació de otra manera, también es una cuestión de fe. Entiendo y acepto totalmente que haya gente que crea en otras cosas, sea evolucionismo, la Pachamama, Alá, o lo que sea, o no crea en nada y ni le interese creer en algo. Pero que haya gente que tilde a una cosa de “falsa” y a otra de “verdadera” de una forma tan tajante y sin dejar el más mínimo margen para la duda y para colmo escudándose en la ciencia (una disciplina en donde todo debe ser rigurosamente probado y no hay lugar para la fe), eso me parece sumamente dogmático, intolerante, obtuso y anticientífico. Pero eso sí, me parece muy progre.