domingo, diciembre 04, 2005

Galería de fin de año

Entonces me interno en los laberintos de las galerías. Siento una extraña fascinación con la idea de esos minúsculos universos alimentando la vida de quienes los habitan, al tiempo que flotan dentro de ese gran universo que es el centro de la ciudad. Fantaseo con la idea de vivir para siempre en una galería de esas, como quien se refugia del mundo exterior e ir conociendo a todas las personas que las habitan y solo moverme por las galerías y caminar kilómetros pero siempre dentro de ellas, deteniéndome para buscar con la mirada algún raro dibujo en las vidrieras o para hablar con alguna chica de esas que están detrás de los mostradores. Escucho la voz de mi amigo M, descargando toda su ansiedad y maldiciendo la histeria de la ciudad, desilusionado de las cosas, imaginando un viaje mágico hacia los bosques del sur y ya nunca más volver. Lo escucho y deseo estar ahí, entre los grandes árboles, mirando el lago, escuchando el silencio.
Pero ahora deambulo por la gran ciudad, solo a pesar de todo, otra vez, otro verano, otro fin de año que es igual, otra vez trabajando en ese lugar, que no deja de ser un buen lugar pero me resulta surrealista (¿surrealista?) que una vez más todo se repita, y que las cosas hayan girado, dando una increíble vuelta de 365 días para nuevamente aterrizar en el mismo lugar. Y entonces escucho que Padre cita a Carl Sagan como al pasar: si uno espera lo suficiente, todo cambia. Pero ahora, extrañamente, no me siento triste, ni cansado, ni ansioso. ¿Trastorno Bipolar? Quién sabe. Quizás. Eso explicaría muchas cosas. “Qué año tan raro” pienso. Y por momentos me lleno de ese optimismo y pienso que todo se puede y que todas las cosas saldrán bien y que incluso debería ir a buscarla, aunque mi alma esté lejos de ella y el alma de ella lejos de mí. Pero después esa sensación disminuye y entonces me doy cuenta que uno recurre al arte cuando está confundido, cuando su alma tiene sed, una sed que parece no poder apagarse. Que al fin y al cabo escribo para aclarar mis ideas. Después me observo a mi mismo y pienso “qué gran cosa es no estar enamorado, como para estar alegre”. Porque así el alma y la mente de uno permanecen las dos en un solo lugar. Y después me decepciono a mí mismo preocupándome por el futuro inmediato cuando desde hace años he dejado de creer en el futuro y afanarse por algo que no existe como lo es el día de mañana me parece patético. Y a veces inconscientemente imagino que mañana mismo todo se va a acabar, sí, inconscientemente lo pienso así. Que nuestra vida es tan frágil y efímera, que todo parece un gran sueño y que mañana todo se terminará, si es que no se terminó ya. Pero después parece como si fuera a haber tiempo para hacerlo todo.
¿Todo cambia? ¿Todo es siempre igual?
No lo sé. Creo que no me interesa conocer la respuesta.

7 comentarios:

Jopi dijo...

Me gustó mucho el texto, Rael. En varios pasajes me sentí adentro, identificado con las ideas que planteás.
Llega el fin de año y pienso en las cosas que pasaron, como el balance contable de los comercios. Casi siempre hay más cosas en el debe, pero por suerte el arte está de nuestro lado. Un saludo amigo.

Lalu dijo...

yo soy la del alma

aguante

:P

Andrés dijo...

Salute, amigazo. El post mas extraño que escribiste. No porque no le entienda, pero se me hizo un poco difícil de seguir. La verdad, no se si todo cambia o todo sigue igual... algunas cosas cambian, otras siguen igual, creo que en eso está la esencia del tiempo y de la vida, en entender y elegir que cosas debería uno cambiar y que cosas debería mantener tal como están. Aunque claro, los cambios provocan zozobras y temores, y lo que uno mantiene igual, creo que a la larga puede terminar aburriendo. Que tengas un buen fin de año, y que el próximo sea de lo mejor para vos... los balances a esta altura son inevitables, yo no puedo quejarme, me han pasado cosas malas, pero como alguien dijo anteriormente por suerte siempre rescato al arte como uno de los mejores salvamentos. Creo que el otro, infalible (y por cursi que suene) es el amor. Hiawatha, feliz fin de año, y que sea lo mejor para vos, pibe, escribis muy groso, no dejes de hacerlo.

snarf dijo...

"el alma y la mente permanecen en las dos en un solo lugar"... no basta solamente con no estar enamorado... pero es un buen comienzo...
Ah! nada cambia... y nada es siempre igual... todo es diferente y lo mismo...

º·.Such a little raven.·º dijo...

Que afortunado usted.
Capaz, en realidad, todo cambia, pero de una forma tan acotada que, al final, es todo lo mismo
Groso txt, btw

Rael dijo...

Jopi: Muy cierto. El arte siempre está de nuestro lado y eso nadie nos lo va a poder quitar (a menos que la inspiración empiece a fallar jeje) Un gran saludo
Lalu: Así es, muchacha :P
Andrés: Como siempre, un gusto leer tus comentarios. También lo mejor para vos.
Snarf: Interesante lo que decís. Estamos de acuerdo ;-)
Little Raven: Otro gran punto de vista. Y vos también sos afortunado, che.

Anónimo dijo...

Enjoyed a lot! »