lunes, octubre 24, 2005

Día de elecciones

La bandera va al paisaje inmundo, y nuestra jerga ahoga el tambor.
En los centros alimentaremos la más cínica prostitución. Masacraremos a los rebeldes lógicos.
¡A los países de pimienta y humedad! –al servicio de las más monstruosas explotaciones industriales o militares.
Hasta la vista, aquí, no importa dónde. Reclutas de buena voluntad, nuestra filosofía será feroz; ignorantes de la ciencia, hábiles para el confort; que este mundo reviente. Es la verdadera senda ¡Adelante en marcha!


A. Rimbaud – Democracia

Los proles no se rebelarán ni en un millón de años.

George Orwell – 1984

Vamos a votar. El día es frío y lluvioso. Pensar que durante la semana hizo un calor casi irreal y que se respiraba la sequedad en estado puro. Parece una metáfora barata. Al parecer, hoy se eligen diputados ¿Se eligen? El concepto es gracioso. Sí, como para reírse. Millones de trabajadores, pobres y no tan pobres, votando por individuos infinitamente más ricos que ellos. En realidad no es para reírse. Es como para llenarse de tristeza y frustración. Algunos se llenarán de odio.
Y uno no puede evitar preguntarse porqué los partidos que parecen “mejores”, que cuentan en sus filas con gente aparentemente más honesta, más capaz, más trabajadora, más inteligente, que parecen presentar las propuestas más justas y lógicas son los que menos votos obtienen y nunca ganan nada. Y cómo aquellos que negocian con los grandes grupos empresarios, que roban y matan y mienten y se ríen de la gente y… En fin.
Y mientras andás por la lluvia rumbo a la escuela en donde hiciste la primaria y se te congelan las manos por el frío pensás que ésta “elección” ya está definida de antemano. Y no solo ésta. Todas las elecciones del mundo de todas las épocas ya fueron determinadas desde mucho antes. Al fin y al cabo el resultado siempre es el mismo: el pueblo al servicio de un grupito de poderosos. A veces es terrible, a veces no es tan malo pero siempre es así y nunca al revés. ¿La democracia el mejor de los mundos posibles? ¿Pero es que acaso sigue existiendo eso que llaman democracia? ¿Alguna vez existió? En un mundo en donde el dinero es el señor todopoderoso del reino de la tierra, en donde todo es negocio (incluso la guerra, quizás el primero de todos) ¿Puede creerse que sea el pueblo el que elige quienes serán sus gobernantes? Suena ingenuo, absurdo, patético…
Y sin embargo sabés que si no estuvieras en democracia, no durarías ni un día diciendo estas cosas. Terminarías con picana en las encías, reventado a patadas, contra un paredón, en el fondo de un río. Pero también sabés que, si quisieran, ahora te harían lo que se les antojara (como lo hacen con todos) y a nadie le importaría. O a muy pocos.
La democracia es un negocio. Todo es un negocio. Fríamente calculado. Pero también sabés que ni aún los poderosos del reino de la tierra tienen control sobre su vida. Ni siquiera ellos. Y hoy pueden matar, robar y mentir pero ¿mañana?

martes, octubre 18, 2005

Basado en hechos reales

SALE DE SU CASA EN EL MARQUÉS DE SOBREMONTE
en la mañana primaveral y mientras se dirige hacia la parada del A5 observa que la policía ha cortado una cuadra. Cinco o seis camionetas del CAP, dos cintas rojas y blancas que van desde una esquina a otra, respectivamente. Y en el medio, muchos policías, algunos usando traje negro y revisando un auto verde. Bordea la cuadra metiéndose por una diagonal y cuando vuelve a salir rumbo a la ruta se cruza con una vieja que vive frente a su casa. ¿Qué pasó? Pregunta asustada. No sé, responde con indiferencia. No habrá pasado nada en mi casa ¿no? No sé.

LA OTRA NOCHE
soñó con esa muchacha. Ambos están en el patio de la casa de él. Ella está ligeramente preocupada por la posibilidad de encontrarse embarazada. Él quiere creer que eso le importa. Y siguen hablando y cambian de tema. Lo curioso es que junto a ellos está ese árbol. Enorme y lleno de hojas. Pero ya han pasado como ocho años desde que lo cortaron y lo sacaron, casi de raíz.

ESTÁ EN LA DISQUERÍA
de música étnica que eventualmente atiende su amigo. Está ese amigo y también otro tipo, uno que hace un programa de radio. Y éste tipo cuenta que estudió matemática o algo así en la FAMAF. Y dice que a medida que uno se va involucrando más y más con los números y las ecuaciones y los cálculos, llega un punto en que toda la realidad que observa mientras camina por la calle – un árbol, el vuelo de un pájaro, chicas de escuela secundaria que pasan riendo – puede transformarse en más números y más ecuaciones y más cálculos.

ESTÁ EN SU PIEZA Y ABRE LAS PUERTAS
de la parte de arriba del ropero. Saca un cubrecama y cuando gira recibe un tremendo golpe en la parte de atrás de la cabeza, en el lado derecho. Comprende que se ha golpeado con una de las puertas y se deja caer sobre la cama mientras espera que el dolor se pase. Cree sentirse mareado pero solo parece ser una impresión suya.

POR PRESUNTA VENGANZA, ASESINARON A GOLPES A UN PRESTAMISTA
Río Cuarto. En menos de 10 horas, la Policía de Río Cuarto esclareció ayer el asesinato del financista local, Romeo Maffini, de 82 años. El flamante Peugeot 307 azul del riocuartense, que vivía solo en la ciudad, había sido hallado ayer por la mañana en Córdoba. Estaba abandonado en barrio Marqués de Sobremonte. En su interior se habrían encontrado manchas de sangre (en el asiento trasero), un bolso, guantes de goma y una pistola calibre 38. El coche tenía rastros de haber transitado por un camino de tierra.

Y MIENTRAS YACE EN SU CAMA
frotándose el lado derecho de la parte de atrás de su cabeza, se acuerda del tipo que estudió matemática o algo así en la FAMAF y que llegó a ver números y cálculos y ecuaciones en la realidad. Y piensa que él ahora está viendo sangre en un auto verde, esa muchacha junto a ese árbol que ya no existe, roperos, cubrecamas, amigos, viajes urbanos, gente que habla, hermano que toca el piano y va a la FAMAF, amigas que están lejos. Y supone que tiene que escribirlo.

sábado, octubre 15, 2005

Nuevo sueño

Un día CC se despertó con una nueva sensación. Se despertó sabiendo que ése no sería un día como los otros. No. Se despertó con una extraña, absurda y sin embargo segura convicción de que en ese día comenzaría una nueva etapa.
Y ahora ya no piensa en el suicidio. Ahora siente que se ha despertado de un perverso y aún así agradable sueño para sumergirse en otro, diferente. Ahora vuelve al CC que era el año pasado. El que tiene innumerables proyectos. Pero a diferencia de aquél CC, se dedica a buscar la forma de llevar a cabo esos proyectos sin transformarse en una presa del nervioso entusiasmo y tratando de disfrutar del proceso.
CC no se ha enamorado. CC no ha tenido un hijo. CC no ha cumplido algún viejo y anhelado sueño de juventud. Pero ha despertado. Como una versión posmoderna y tercermundista del hijo pródigo, ahora sabe que una vez más ha sido sacudido por Dios y levantado de la oscuridad. No sabe porqué y no sabe cuánto durará.
A veces piensa que ha perdido esa rara esperanza y firmeza que le daba el desear la muerte. A veces considera que después de todo solo se ha despertado para volverse a dormir y soñar un sueño distinto pero que por momentos parece igual al anterior. Pero ¿Todo sigue igual? No ¿Ahora se siente mejor? Él dice que sí. Pero también sabe que esta suerte de nuevo sueño acaba de empezar y que todavía falta pasar por momentos nefastos que quizás darán paso a momentos más estables y agradables. A veces se pregunta si vale la pena. A veces realmente duda que tenga algún sentido seguir participando de este juego en donde hay que sortear obstáculos una y otra vez. Pero como se trata de un sueño distinto, las cosas y él mismo siguen otro curso.

viernes, octubre 07, 2005

En el claro

Después de correr durante varios metros a través del bosque se sintió desfallecer. Llegó a un claro y se dejó caer pesadamente sobre la hierba. Confiaba en haberles sacado una buena ventaja a sus cazadores para así poder recobrar algo de fuerzas y volver a correr. Respiraba con mucha dificultad, no sentía las piernas, un extraño dolor se deslizaba por su estómago. Miró hacia el cielo y contempló las aves en majestuoso vuelo. Se sintió invadido por una poderosa fascinación y por un momento se olvidó de sus cazadores, de sus piernas y de su dolor en el estómago. Solo miraba ese conjunto de aves cruzar el cielo, ajenas a todo lo que pasaba debajo de ellas. Entonces escucha. Escucha pasos y voces que vienen desde el bosque. Cada vez más intensas. Muchos pasos y muchas voces. Ya cree ver los fusiles apuntando. Ya cree escuchar los estruendos. Ya cree ver y sentir su propia sangre caliente derramarse. Cree verla irrumpir en el verde suelo del claro. Entonces se incorpora. Y mira. Y distingue las siluetas llegar hacia él. Y ahora ya no siente ni sus piernas ni tampoco el verde suelo. Se eleva, se eleva con irresistible velocidad. Escucha los estruendos y los gritos. Escucha los zumbidos de las balas pasar a su lado. Pero ya no podrán alcanzarlo. Y esquiva las últimas ramas de los árboles y llega al cielo infinito y vuela haciendo danzar sus alas y sube cada vez más y se aleja y se desliza por el aire y se maravilla mirando el sol y escuchando el silencio.

Escrito el último 24 de julio

domingo, octubre 02, 2005

Visita guiada a una Universidad

Buenas tardes, señores visitantes. Mi nombre es Marcela y voy a ser su guía a lo largo de este recorrido por la Universidad. En este momento nos encontramos en la entrada principal, por favor, acompáñenme para que puedan conocer en profundidad cómo se elaboran nuestros productos.Bien. Ésta sala que ven a su derecha es el Despacho de Alumnos. En este lugar a cada uno de nuestros productos se le asigna un número y un destino. Este proceso recibe el nombre de “matriculación” y constituye el primer paso en la cadena de producción.
Si seguimos caminando podrán observar muchas otras salas a las que denominamos “Aulas”. En las Aulas, nuestros productos comienzan un proceso llamado “proceso de educación”, es decir, la parte más importante de la cadena de producción se desarrolla aquí. Si me acompañan adentro de una de estas aulas, les explicaré de manera detallada este proceso:
Bien. En primer lugar, el producto ingresa por la puerta y se dirige a sentarse en un “banco” que son estos objetos que ustedes pueden ver aquí. El producto mira hacia el frente en donde se encuentra el “profesor”, presta atención a lo que éste dice y comienza a tomar nota. El producto cumple este proceso durante todos los años que dura su estadía en la Universidad. Cada un determinado período de tiempo, el producto debe demostrar que está siendo instruido y rinde un “examen”. El examen consiste en la realización de una serie de ejercicios que luego son evaluados por el profesor mediante una simple fórmula matemática. Veo que algunos de ustedes se sienten extrañados por este método pero créanme que funciona.
Por favor, ahora acompáñenme a conocer otros sectores del edificio.
Ésta sala que ven a su derecha es el Centro de Estudiantes. Aquí, los productos reciben el supuesto apoyo por parte de otros productos como ellos. Los productos que trabajan en el Centro de Estudiantes juegan a que cambian y mejoran las cosas. Sus tareas consisten en tomar mate y algunas otras cosas irrelevantes.
Ésta es la Cantina. En este lugar, los productos comen y se distraen un rato hablando sobre cómo se emborracharon el fin de semana o sobre cómo se van a emborrachar el próximo fin de semana.
Bien, señores visitantes, hemos llegado al final de nuestro recorrido. Cuando uno de nuestros productos finalmente cumple el proceso de producción está listo para “recibirse”. En un acto formal se le otorga un papel conocido como “diploma” en donde consta que el producto ha cumplido con todo el proceso – no nos hacemos responsables de si aprendió algo o no – y luego está listo para abandonar la Universidad y empezar una vida de éxito, felicidad y realización personal.