lunes, junio 20, 2005

Explicación

Me detuve frente al hombre errante con aire de interpelación insolente, decidido a formular dos agresivas preguntas:
-¿Quién eres y qué haces?
Pero aquél ser incansable y fantástico me evitó con un giro raudo, como el arranque del vuelo del halcón, y lo vi mezclarse entre la multitud, como la gaviota cuando roza con sus alas las crestas de las olas, en que la blanca espuma esmalta en sus copos el azul del piélago que sirve de espejo a Dios.

Edgar Alan Poe- “El hombre de la multitud”


De repente me detengo en el medio de la multitud. La gente va y viene acelerada, cada uno con la mente en algo diferente. Cada uno sumergido en su propio mundo. Algunos muy ocupados, otros paseando distendidos, otros aparentemente muy seguros, otros desorientados, otros tristes, otros alegres, otros de a dos, tres, cuatro, otros solos. Ricos, pobres, viejos, jóvenes, mujeres, hombres. Muchísimos. Todos caminando hacia algún lado. Pero yo me he detenido por un momento. Soy un punto que no se mueve en el mar de gente. La muchedumbre pasa a mi lado y me esquiva con indiferencia. Yo no voy a ningún lado. Me he parado a mirar. ¿Hacia dónde van todos? ¿Hacia delante? Entonces iré hacia el lado opuesto. Empiezo a caminar abriéndome paso entre el mar de gente pero vuelvo a detenerme. No es hacia el lado opuesto donde quiero ir. En realidad no quiero ir a ningún lado. Me detengo y sigo mirando a toda esa gente. Miro tratando de comprender. Miro esperando alguna especie de revelación cósmica que me explique porqué toda esa gente camina sin detenerse. Quiero saber a dónde van. Pero por más que los observo no encuentro ninguna explicación que me convenza. Solo veo gente y más gente que avanza sin detenerse. Quiero comprender. El hombre siempre quiere comprender. Pero sigo contemplando abrumado la inmensa multitud que avanza y devora el espacio, escuchando su incesante ruido de confusas voces y no entiendo. Veo sin mirar. Sé que la explicación está ahí pero no puedo hacerme de ella. Multitud ¿Por qué caminas? Personas, cada una de ustedes ¿Hacia dónde van?
Pero nadie me responde. Solo avanzan. Hablando, riendo, pensando, insultando, matando, pero avanzan. Me doy cuenta que soy el único que no lo hace. Soy el único que se ha detenido a mirar. Quizás debería terminar con la búsqueda de una explicación y unirme a la muchedumbre que avanza sin más. Unir mi voz y mis pasos a los de ellos. Quizás así llegue a comprender. Quizás así llegue al lugar donde todos se dirigen.
Resignado y con un dejo de tristeza abandono mi lugar y comienzo a caminar. Avanzo devorando el espacio igual que todos y miro hacia delante intentando observar hacia dónde me dirijo. Pero solo veo gente, mucha gente. Entonces pienso que si sigo caminando, en algún momento podré llegar a ver el horizonte. Pero tampoco. Solo camino mezclado entre la multitud, arrastrando mi frustración. Camino entre gente que también tiene 21 años, entre gente que tiene el doble, el triple. Entre niños con remeras de colores. Entre tipos de traje y corbata. Entre jovencitas de belleza aparentemente inalcanzable. ¿Hacia dónde vamos? ¿Hacia dónde voy? Necesito comprenderlo. ¿Habrá alguien más en todo este océano de personas que se pregunte lo mismo?
Y mientras sigo avanzando, ya sin aire en mis pulmones, casi ahogado, con la angustia aplastándome el pecho, la respuesta que tanto anhelo llega a mi mente. Ahora comprendo.
-¿Hacia dónde vamos?
-Hacia ningún lado

2 comentarios:

Anónimo dijo...

QUÉ HERMOSO! CUANTA POESÍA! YO MISMA QUEDÉ SIN AIRE, AHOGADA, COMO SI TAMBIÉN, JUNTO CON ÉL HUBIESE CAMINADO TANTO...Y ADONDE VAMOS? PIENSO IGUAL...HACIA NINGÚN LADO. LA DIFERENCIA ES QUE ESTÁS VIVO PARA CONTARLO. TE QUIERO.
MAMÁ

º·.Such a little raven.·º dijo...

Esta bueno. Parece que es asi, que al final queremos llenar la vida con algo, pero siempre se transforma en nada. Que se yo.
Esto si es un blog ^^