miércoles, mayo 25, 2005

¡Frustraciones, autojustificación, limitaciones y un tema de IQ!

No tenés lo que querés. Digamos que luchaste hasta el cansancio, que te hiciste ilusiones, y que al final, chorizo. Y ¡jaja! Lo más gracioso (ponele “triste” si querés) es que no es la primera vez que te pasa. No, no. Muchas veces, una atrás de la otra. ¿Entonces qué? No estás pidiendo nada del otro mundo ¿O si? Quizás tengas que conformarte con otra cosa. Distraerte como un pelotudo, eso. Pero después vuelve. Y otra vez metido en esa lucha. ¿Toda lucha es una lucha inútil? Capaz. “Bah, todo está predestinado”. El libre albedrío no existe. Todo está escrito de antemano. Este fracaso, este quedarse con las manos vacías también. Y se repite de nuevo. “Ya no me interesa”. Chau. Qué me importa. ¿La zorra y las uvas? ¿Qué mierda es eso? No jodan. Todo es igual. Basta de esforzarse para después vivir lo mismo de siempre. “Eso es autojustificación” imagino que me dice la flaca fanática de Radiohead al tiempo que prende un cigarrillo. La que escucha el tema de IQ que le pasé me dice que ella siempre mira “la mitad vacía del vaso” para después no chocarse contra la pared. ¿La pared? ¿Pink Floyd? ¿La pared que limita al hombre? ¿Que lo limita para qué? ¿Para ser feliz? ¿Existe tal cosa? “El color no existe” dijo uno en la clase de diseño. “Pero se percibe entonces sí existe” dijo otro. El suicida de utilería me dijo que soy “bastante decepcionante”. ¿Decepcionante porque trabajo y estudio? Entonces tenés razón, suicida de utilería.
Y escucho a todos esos y “acá qué pasa”. ¿Autojustificación? No. ¿El pesimismo como estilo de vida? Tampoco.Pero la frustración sigue ahí y no es inventada. Esto sí existe y lo puedo percibir. Y no digas que no te interesa, que chau, que qué me importa. Pero tampoco se te ocurra decir que hay que seguir luchando, que viva todo, que todo se arregla, al tiempo que mandás un mensaje de texto y le recomendás a uno que vaya a ver Episodio 3 porque está buena. No, no seas pelotudo. ¿Pero entonces qué? Llega un punto en donde todo te molesta. En donde decís “¡A la mierda, qué pesado es todo!” “Dale, levantate” dirá alguien. “¿Para qué?” se te ocurre preguntar. Y te mandás a analizar eso que llaman vida y después pensás que estás hecho mierda pero confundido no. No, no, tenés claro todo. ¿Pero de qué te sirve? Y ya te olvidaste el porqué de la frustración, ni te acordás que era lo que querías, cómo hiciste para llegar hasta acá. Pero después puede pasar que pongas ese tema que está tan bueno y al menos por un momento, te subas a La Pared y jugués a hacer equilibrio y acrobacias y no hay forma de que te caigas. “¿Eso no es distraerse?” Y qué, si en realidad todos estamos adormecidos, sugestionados, medicados, distraídos, frustrados…

3 comentarios:

º·.Such a little raven.·º dijo...

se... todo el sentirse identificado con eso, de parte de : un servidor

Anónimo dijo...

Tengo una pregunta... ¿que es autojustificación?
Reply at mexican-pc@hotmail.com before wednesday at 5!!!! I really need to know!!!! Please thank you

Rael dijo...

Raro comentario... pero bueno. Autojustificación es... justificarse uno mismo. Por ejemplo, es como si yo dijera "soy un tremendo hijo de puta, traicioné a mi mejor amigo... pero la culpa fue de él por hacerse amigo mío!!"
Bueh, que quieren, no soy García Márquez...
La próxima, escribo sobre viejos militares pederastas.