lunes, marzo 28, 2005

¿La hipocresía al por mayor? (El Cielo de los suicidas II)

Con el asunto éste de Terry Schiavo, se ha puesto de moda una vez más el tema de la eutanasia, “el derecho a la muerte”, como les gusta decir a los amantes de los clichés.
Los debates se han multiplicado aunque no todos quieren dar su opinión, sencillamente porque no saben qué opinar.
Por mi parte, más allá de hablar sobre Terry, que por cierto pienso que probablemente ya hace rato que no puede distinguir la diferencia entre estar viva y estar muerta, quisiera seguir escribiendo sobre el suicidio.
En una sociedad donde lo más lógico y normal es mantenerse vivo cueste lo que cueste sin importar porqué, los suicidas o potenciales suicidas son desechados. Algunos son encerrados en hospitales, otros pagan costosas sesiones con psiquiatras, otros se quedan totalmente solos, abandonados por sus supuestos “seres queridos” y otros escucharán sermones donde las frases más recurrentes son “los suicidas son unos cobardes” y “los suicidas no van al Cielo”. Pero es normal.
El estilo de vida impuesto desde la fundación del mundo levanta una bandera que dice “éxito”, “diversión”, “libertad”, “todo bien”, “siempre adelante” y está prohibido siquiera animarse a preguntar “¿Para qué?”. Es normal.
Pero qué pasa. Se venden remeras con la cara del cantante de Nirvana. Proclamarse a favor de la eutanasia (“el derecho a la muerte”) es progre, en las escuelas secundarias se predica con insistencia a Horacio Quiroga (un maestro de la narración, por cierto), la moda de la cultura japonesa nos trae el harakiri, admiramos al protagonista de la película “Mar adentro”.
Si lo contrario al suicidio es “el amor a la vida” ¿En dónde catalogamos a los que se drogan e intoxican? A Hendrix, a Janis Joplin, a Elvis, a Syd Barret. ¿Se atreverá alguien a decir en público que ellos eran unos cobardes y que estaban equivocados?
¿Lo que le pasó a Pappo no fue en cierta forma un suicidio?
¿Qué es peor: un asesino o un suicida?
¿Qué es mejor: vivir sin saber para qué o matarse sabiendo por qué?
¿Tuvo o no tuvo razón Charly García cuando dijo: “Todo el mundo en la ciudad es un suicida y es la verdad”?

Yo no afirmo ni niego nada. Yo no tengo la verdad absoluta.

2 comentarios:

Latente! dijo...

ay ay ay.. que dificil. por un lado los familiares y la esperanza del milagro. por otro, la de la persona misma. y por otro, los malditos medios.

Five dijo...

estoy a favor de la vida, una cosa es que tengas una enfermedad terminal y que sabes que te vas a morir si o si y por lo tanto, por ej decidis suspender la medicacion y otra es que porq no habla, no se mueve,etc,etc,etc matas a una persona para que no moleste mas...