viernes, febrero 25, 2005

Realismo Mágico

El día en que se iba a encontrar con Molina, Carlos Clavero salió de su trabajo en la bici de su hermano.
Y mientras iba por las calles del barrio Marqués de Sobremonte se encontró con Molina. Molina, el que fue con él desde primero a cuarto año hasta que se hartó, de su misma edad, 21 años y también en una bici y también con ese rostro de no estar pensando en nada.
Y Clavero, como andás, bien y vos, acá andamos, bien. Y se quedan hablando, y mirame Clavero, estoy trabajando en una empresa de limpieza, entro a las 18:30 y mi vida sigue igual, con la excepción de que mi viejo se fue hace dos años y nadie sabe donde está y nadie lo busca, salvo su hermano para hacerle firmar no sé que cosa. Y todo sigue igual, a excepción de que tengo dos chicos, un varón y una nena. El más grande tiene 3 años y cuando se porta mal le pego y me dice “Ay, puto”, jaja y vos que contás, y acá ando, trabajando en la fábrica de carpas, y también en dos programas de radio y haciendo diseño web con mi hermano y estoy por entrar al segundo año de Diseño Multimedia y en realidad no sé para qué si no me da la cabeza para eso y no sé si Juncos te contó. A Juncos no lo vi, se recibió de diseñador gráfico y trabaja de albañil y porqué no se busca un trabajo más acorde con lo que sabe hacer y que querés con Juncos. Y pasa el tiempo y suena el celular y es la mujer de Molina y me llamaron de tu trabajo y dónde estás, me encontré con un compañero, estoy en camino, ya voy, nos vemos. Y viste, no me respondió cuando le dije nos vemos, jaja, desconfía y tiene razón. Y la otra vez estuve viviendo una semana con el Gordo. El Gordo chupa como animal y va a las locas, trabaja en el negocio de la madre y tira plata como nunca. Y estuve en su casa y me estaba bañando y me resbalé y me golpeé las costillas contra el bidet y me quedé sin aire. Salí corriendo a buscarlo al Gordo y cuando me vió no entendía nada y me pegaba en la espalda pensando que me había ahogado. Y después de que me pasó eso me quedo pensando… Y otra vez suena el celular y ahora es el guardia del local donde trabaja y le pregunta si va a ir y resulta que son las 20 y después seguimos hablando y en realidad, sigue siendo un monólogo de Molina. Y sé que todos me hablan, pensarán que sé escuchar y me cuentan sus cosas, todos lo hacen. Y nos despedimos y ya te voy a llamar, me voy a vivir a la casa de mi vieja, quiero arreglar unas cosas y después voy a organizar una reunión para festejar, sí, después te llamo.
Y yo sé que no me va a llamar y pasarán otros cuatro años hasta que lo vuelva a ver en alguna calle del Marqués y ahora con qué me irá a salir, con que tiene otros dos chicos y con qué le iré a salir yo, ¿con que terminé la facultad? ¿con que sigo en Camping Shop? ¿con que sigo dibujando chistes? ¿yo también tendré dos chicos para entonces?
Y a quién le importa, no importa.

Nota: García Márquez debe estar revolcándose en su mansión de Macondo.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

los blogs de cordoba son en su mayoria una sarta de pelotudeces. sos el primero que me dio gusto leer, pibe. encima viendo los links veo que escuchas la utn, muy bien, pasare mas seguido, suerte

Rael dijo...

Gracias por tus palabras, anónimo lector! Y es verdad, me gusta bastante la UTN. De hecho, estoy como productor del programa Frituras de Mandioca.
Un abrazo, estamos en contacto!

vistoria dijo...

Clavero, Molina, Juncos...que son? colimbas uds? che...vamo...
y a mi me pasa lo mismo, me cruzo con las que fueron mis compañeras de secundario y la mayoria estan casadas, (en el mejor de los casos) o solteras o abandonadas, con 2 pibes, minimo y en un laburo de malamuerte que les permite sobrevivir. y yo me río de costadito, de mala que soy.

El Gobernador de Córdoba dijo...

che la verdad me gusta este blog. aunque no comparto todo, me gusta. como la merca.

Anónimo dijo...

Where did you find it? Interesting read »